Curiosamente - Por el placer de aprender

¿Es posible… volver al futuro?

En algunas películas, como en “Volver al futuro”, el héroe puede ir al pasado y luego regresar al presente (que es el futuro para los que están en el pasado) y luego ir treinta años más adelante en lo que dura un flamígero derrape…

Viajar al futuro es teórica y técnicamente posible. La teoría de la relatividad de Einstein lo predijo y la evidencia lo demuestra. Cuando algo o alguien viaja a una velocidad muy alta, el tiempo para él pasa más lentamente. Imagina dos gemelos de la misma edad. Uno de ellos es astronauta y viaja al espacio a una velocidad cercana a la de la luz. Cuando vuelve, después de unos 6 años, se da cuenta de que el hermano que se quedó en la tierra ha envejecido más: ¡para él han pasado 10 años! El gemelo astronauta viajó ¡cuatro años al futuro!

Este es un efecto real que se ha medido usando relojes atómicos en satélites. De hecho, el GPS de tu celular tiene que tomar en cuenta el “viaje al futuro” de los satélites para calcular con precisión tu ubicación. Hay partículas subatómicas que normalmente sólo viven unos cuantos minutos, pero llegan a la tierra desde el centro de la galaxia ¿Cómo pudieron hacer un viaje tan largo sin morir? Pues porque para ellas sólo pasaron unos segundos.

Desgraciadamente, lo que es fácil para una partícula es difícil para una persona: la teoría de la relatividad también dice que, mientras más pesa un cuerpo, más aumenta su masa y más energía se requerirá para acelerarlo a velocidades cercanas a la de la luz; por lo que se requerirían cantidades de energía chorrocientos millongones de veces mayores.

¿Y viajar al pasado? Recientemente, un grupo de científicos australianos realizó una simulación con fotones en la que demostró que, a escala cuántica, una entidad abstracta llamada “qubit” puede interactuar con su “yo” del pasado. Aquí seguimos teniendo el problema de la energía, pero, el mayor problema es el conocido como “la paradoja del abuelo”, y es más o menos lo que le pasa a Marty McFly: viaja al pasado e impide que sus papás se conozcan. Pero si no se conocieron, él no puede nacer. Y si no puede nacer, tampoco puede viajar al pasado. Entonces sus papás sí se conocieron, y Marty sí nació y viajó al pasado e impidió que sus papás se conocieran y… y así infinitamente.

Se han propuesto varias soluciones creativas a este dilema. Una es que, haga lo que haga, el viajero del tiempo no puede alterar el pasado. En “La máquina del tiempo” de H.G. Wells, haga lo que haga, el viajero no puede impedir la muerte de su amada, porque esa muerte fue la que lo motivó a construir la máquina.

Otra solución es que, al viajar al pasado se crea un “futuro paralelo” en el que las cosas son muy diferentes, como en “Volver al Futuro 2”. Esto daría origen a infinitos universos.

Aunque por lo que sabemos, viajar en el tiempo es imposible, nos queda un consuelo: todos viajamos en el tiempo -hacia el futuro-, a una velocidad de exactamente 60 minutos por hora.

¡Curiosamente!

Coméntanos ¿qué harías si pudieras viajar en el tiempo? Y si te gusta nuestro canal ¡suscríbete!

Comentarios